viernes, 5 de junio de 2015

COMO DEBE SER UNA FAMILIA
TEXTO BASE: 1corintios 1:10

Concepto de familia: La familia es un grupo de personas unidas por vínculos de parentesco, ya sea consanguíneo, por matrimonio o adopción que viven juntos por un período indefinido de tiempo. Constituye la unidad básica de la sociedad.
En la actualidad vivimos en un mundo lleno complejos, que fácilmente exageramos las cosas sin equilibrarlas viviendo siempre en los extremos, en este caso como familia podemos observar dos tipos de Familias básicas:
·         Formadas por incrédulos: la mayoría de familias formadas por este grupo les da poca importancia a la misma viviendo como sea, sin importarles estar necesariamente casados, también están las familias que tienen solo una madre, o dos padres, o dos madres.
  • Formadas por creyentes: Este grupo se pasa al otro extremo, queriendo parecer una familia perfecta donde nadie se alza la voz, no hay problemas, nunca discuten, este es el prototipo de familia que todo creyente desea alcanzar. Pero realimente este es modelo de familia que Dios quiere y el cual se refleja en las escrituras, ¿existen las familias perfectas?


MODELO BÍBLICO DE FAMILIAS
Desde el principio de la historia, desde la Caída y la entrada del pecado en el mundo, la familia ha estado sujeta a fuertes tensiones y problemas. Recordemos cómo las primeras manifestaciones del pecado aparecen justamente en las relaciones familiares: Adán, mostrando  irresponsabilidad, se lava las manos de cualquier culpa y señala a su esposa Eva: «la mujer que Tú me diste por compañera me dio...». Este patrón de conducta se repite constantemente en muchos matrimonios, incapaces de asumir sus fallos o su responsabilidad. La razón siempre la tengo yo; la culpa siempre la tiene el otro. A esta primera tensión conyugal le sigue el drama de la muerte de Abel a manos de su hermano Caín, acto espantoso de violencia familiar, preámbulo de la violencia doméstica tan tristemente de moda hoy.
No podemos disimular ni auto-engañarnos. Desde que el hombre es hombre, la familia ha sido escenario de algunas de las páginas más sangrientas de las relaciones humanas. ¿Por qué? La respuesta nos da una clave importante en nuestro estudio: la familia es uno de los blancos favoritos del diablo. Lo ha sido siempre. Su estrategia -dividir, engañar y hacer violencia- aparece de forma constante aun en las familias de la Biblia. Sorprende que en las familias escogidas por Dios para cumplir sus propósitos hay muchas tensiones y el pecado o los errores no escasearon en su seno. Así fue con la familia de Abraham cuando tuvo conflictos con su sobrino Lot (G.13:1-11), de Isaac cuando Jacob huye de Esaú por haberle robado la bendición de su padre (G. 27:41), de Jacob cuando sus hijos vendieron a José como esclavo ( G. 37:23-28), por no decir nada del gran rey David, modelo en tantas áreas, pero una calamidad en su vida familiar. Hasta tal punto fracasó David como padre y cabeza de familia que hacia el final de su vida lo reconoció con humildad y confesó en sus palabras postreras: «Mas no es así mi casa para con Dios.» (2 S. 23:5).

CONCLUSION
¡qué alivio, qué gran consuelo saber que Dios usa familias rotas para cumplir sus propósitos. No importa que vengas de una familia con problemas o que nunca hayas podido disfrutar de la estabilidad de un hogar en paz. Nos alienta descubrir que en la genealogía del Señor Jesús aparecen familias que estaban muy lejos de ser perfectas, incluso hay una ramera. Dios, en su gracia, se vale de vasos de barro aun para los propósitos más excelsos